El Futuro Sostenible de los Humedales y los ríos Bogotanos

Actualizado: 13 de jun de 2019

Cuando una ciudad se estructura a partir de las cualidades ambientales de su entorno, entonces comienza a estimular nuestros sentidos, arraigo cultural, sentido de pertenencia, amor patrio, identidad. Nuestras ciudades modernas han perdido ese contacto con su entorno, y se han distanciado en la forma en que se concibe el desarrollo, desde aspectos meramente económicos y funcionales. Pero cuando encontramos la capacidad de potenciar las virtudes ambientales del entorno natural, entonces somos capaces de generar nuevas alternativas de desarrollo; en los recursos ambientales del territorio y en función del bienestar ambiental, social y económico de sus usuarios. Aunque parezca increíble, un entorno natural y saludable, produce bienestar social, emocional y productividad.


Bogotá, tiene un territorio muy especial. Unos cerros orientales que enmarcan nuestra visual. Un río (Bogotá) que delimita y atraviesa toda la ciudad de extremo a extremo; tres afluentes principales (Río Juan Amarillo, Río Fucha, Río Tunjuelito) del río Bogotá, y que permiten estructurar y zonificar nuestra ciudad. Y un conjunto de humedales, que potencian la calidad medioambiental, hídrica y ecológica de toda la sabana bogotana.

Estructura Ambiental de Bogotá

Desde el año 1.950 se comenzó a pensar en la necesidad de tratar las aguas residuales urbanas, pero sólo hasta el año de 1.997 el Distrito entregó en concesión la construcción, operación, mantenimiento y transferencia de la primera fase de tratamiento del río Bogotá y consistente en la puesta en marcha de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) del río Salitre, y que entró en operación en el año 2.000. Desde entonces, se ha puesto en marcha un ambicioso plan para recuperar la estructura hídrica bogotana y a su vez, combinarla con otra serie de medidas para articular su recuperación, con el desarrollo urbano, crecimiento económico y una imagen de ciudad más amable, sostenible y productiva.


Esa recuperación, parte del conocimiento profundo de las características de toda la cuenca del río Bogotá; y que consta de un recorrido de 336 kilómetros, desde su nacimiento en el páramo de Guacheneque, a una altura sobre el nivel del mar de 3.300 m, en el municipio de Villapinzón, hasta su desembocadura en el río Magdalena, a una altura sobre el nivel del mar de 280 m, en el municipio de Girardot. La cuenca media del Río Bogotá, pertenece a la porción de su recorrido, que atraviesa la ciudad de Bogotá, y que tiene una longitud de 68 kilómetros.

Caracterización Básica del Río Bogotá

La ciudad de Bogotá, aporta la mayor cantidad de residuos tóxicos y contaminantes al río (84%), por lo que se hace indispensable mitigar estos impactos y propender por su recuperación; ya que el impacto de la contaminación sobre el medio ambiente, tiene enormes repercusiones en los problemas de salud pública, la seguridad alimentaria (El río Bogotá baña todos los cultivos de la sabana), la calidad del agua, el suelo y el aire. Ese plan contempla la construcción de dos Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales PTAR en Bogotá; la del Salitre y la de Canoas. Esta última se espera que esté en operación para el año 2021.

Esquema funcional y caracterización de la Cuenca del Río Bogotá

Las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales PTAR, permiten capturar todos los residuos orgánicos e industriales que vienen en el agua (aproximadamente 450 Tn de desechos diarios), y hacer un tratamiento integral, para descontaminar el río y producir compost (un abono útil para fertilizar el suelo), que puede servir para revitalizar la franja ambiental, perteneciente a la ronda de los ríos urbanos.


Actualmente se está ampliando la fase II de la PTAR Salitre, y que debe estar operando a finales del año 2.020. Por otra parte, se espera que todo este proyecto de recuperación del río Bogotá, esté listo para el año 2026. A partir de allí, tendremos un río totalmente descontaminado.

Imágenes del proyecto PTAR Salitre, localizado en la localidad de Engativa, cerca a la desembocadura del río Salitre,

sobre el río Bogotá, y por la salida de la Autopista Medellín (Calle 80).


Junto con la descontaminación del río Bogotá, son necesarias diferentes acciones encaminadas a garantizar la adecuada canalización de aguas residuales de los ríos afluentes principales, y el saneamiento de todo el alcantarillado urbano; sobre todo, el de los asentamientos marginales e ilegales, que suelen ubicarse en el margen de ríos y humedales.


Toda esta inversión de infraestructura de las redes de alcantarillado; se hace paralela a los ríos principales, con lo cual se busca canalizar las aguas negras, industriales y residuales y evitar el vertimiento contaminante a las fuentes hídricas. Pero también, sirve como pretexto para poder revitalizar el espacio público y las franjas de ronda de río, con lo cual se pretende configurar un extenso parque lineal, ciclorutas, senderos peatonales, arborización y equipamientos complementarios, que permitan revitalizar la imagen de los ríos, y articularlos con otros usos y dinámicas urbanas.



Y también aquí es donde cobra importancia la recuperación de los ecosistemas de humedal, pues estas áreas naturales, son muy importantes para el control climático urbano, ya que permiten entre otras dinámicas:


  • Regular el ciclo hídrico: Controlan y previenen inundaciones, retienen sedimentos y nutrientes, contribuyen en la descarga y recarga de acuíferos, funcionan como reservorios de aguas.

  • Mejoramiento de la calidad del aire:  Son sumideros de CO2, son retenedores de polvo, regulan la temperatura, son generadores de microclimas, Productores de oxigeno.

  • Espacios de conservación biofísica de la región: Refugio de biodiversidad endémica, hábitat esencial de diversas especies residentes y migratorias; sirven de sustento a cientos de especies de fauna y flora silvestre local.

  • Espacios pedagógicos: Invitan a la contemplación, la reflexión y la calma, son aulas vivas para el aprendizaje, áreas de recreación pasiva, generadores de conocimiento e investigación.

  • Generan el rescate de la identidad territorial y la identidad cultural, nos transportan a épocas ancestrales y nos recuerdan de dónde venimos y para dónde vamos.


Imágenes de propuestas de espacio público para el humedal Jaboque y Juan Amarillo.

Fuentes varias disponibles en los enlaces de referencia.


Ahora es la oportunidad de generar nuevas alternativas de espacio público en las franjas de protección hídrica y en los humedales; donde podamos combinar actividades de agricultura urbana, cultivos dendroenergéticos, actividades de compostaje, lombricultura, control biológico de plagas, módulos orgánicos productivos, módulos pecuarios orgánicos, módulos de aromaterapia, sistemas de tratamiento de aguas lluvias, módulos artísticos con reciclaje y reutilización, infraestructura, mobiliario y equipamiento, para fomentar el uso de la bicicleta, el patinaje, la patineta, el trote, el senderismo y muchas otras opciones creativas, sostenibles y ambientales, para construir ciudades más ecológicas.



Enlaces de Referencia


Río Bogotá

CAR. Adecuación hídrica Río Bogotá

Proyecto descontaminación y recuperación Cuenca Río Bogotá

Plan Estratégico intervención Río Fucha

DARP. De Arquitectura y Paisaje

Fundación Humedales de Bogotá

Humedal La Florida

Parque La Florida

Humedal Jaboque

SDA Humedal Jaboque

La vegetación del humedal de Jaboque

Presentación PMA Humedal La Florida

PTAR El Salitre

Evaluación de Impactos ambientales por la construcción de ALO

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Bogotá - Colombia -  2018

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